Una barrera de burbujas de aire frena las basuras en un canal de Ámsterdam

La ciudad de Ámsterdam ha colocado una barrera natural de burbujas de aire en uno de los canales de la ciudad que no interrumpe el tránsito de los barcos ni de los peces, pero que frena el avance de los deshechos e impide que lleguen al mar.

Las burbujas de aire salen de un tubo perforado que discurre por el fondo de Westerdok, un distrito histórico de Ámsterdam. La corriente canaliza la basura a una plataforma situada en un lado del canal y dos barcos recogen los restos que flotan, evitando así que lleguen al Mar del Norte.

El funcionamiento de la barrera es sencillo: el tubo con agujeros se coloca en el fondo de un río o un canal y se bombea aire a ese tubo. Desde los agujeros se eleva entonces una cortina de burbujas que hace de barrera natural. En este caso, el tubo tiene 60 metros de largo y frena las basuras que fluyen a lo largo de todo el canal.

El mecanismo de la barrera no hace ruido y las burbujas se ven claramente desde la orilla. En cuanto al tipo de residuos que puede frenar de su avance hacia el mar, esta barrera captura desde pequeñas piezas de plástico de tres milímetros hasta piezas de gran tamaño. De hecho, en las pruebas que se realizaron antes de poner en marcha el sistema, se consiguió recoger al menos el 86 por ciento de la basura.

Ampliar el uso de este sistema

Una vez comprobado el funcionamiento de esta barrera de burbujas, la intención es instalarla en los ríos y canales de Holanda y otros canales.

La instalación de este sistema es un proyecto público-privado apoyado por el ayuntamiento de la ciudad y la Junta de Agua, pero ideado por una empresa innovadora fundada por jóvenes holandeses hace apenas cuatro años. Se llama The Great Bubble Barrier y es una startup que ya está negociando la instalación de una barrera más grande que la del canal de Ámsterdam fuera de Holanda. También tienen previsto empezar a trabajar en Asia, donde es tan necesario limpiar los ríos de basura.