Las tarjetas de PVC se convierten en tuberías de PVC

La mayoría de las tarjetas de crédito, de regalo, de tiendas, de membresía, bibliotecas, de transporte público, etc., están hechas de PVC, un material fácilmente reciclable.

Las ventajas de las tarjetas de PVC residen en que pueden llevar bandas magnéticas de datos, chips de tarjetas inteligentes, son duraderas, son difícil de romper, aguantan en todo tipo de clima, es posible imprimir sobre ellas todo tipo de imágenes y texto de muy alta calidad y tienen un aspecto muy profesional.

Solo en el Reino Unido, el mercado de tarjetas de regalo y de las tiendas hechas con PVC sigue creciendo. Cada año se producen alrededor de dos mil millones de tarjetas, lo que equivale a 2.500 toneladas de PVC.

Tarjetas

Y ¿qué sucede cuando estas tarjetas llegan al final de su vida útil? Las tarjetas pueden doblarse, romperse o simplemente caducar. El ciclo de vida de una tarjeta regalo o la tarjeta promocional de una tienda suele ser corto y, algunos ni siquiera llegan a las tiendas por los cambios en las ofertas de cada marca, quedando este stock en los almacenes. La mayoría de las tarjetas se canjean en la tiendan y se desechan, terminando en un vertedero.

Viendo el desafío de evitar que acaben en vertederos, una agencia de marketing digital y productora de tarjetas de regalo del Reino Unido ha puesto en marcha un sistema de devolución y reciclaje: la Tarjeta Regalo Verde. Los primeros pasos de este proceso llevaron a la agencia a asociarse con la British Plastics Federation (BPF) para probar el concepto de reciclaje con una muestra de bajo volumen, utilizando tarjetas SIM de teléfonos móviles.

Este material fue reprocesado por un reciclador especializado y, tras haber logrado sacar adelante la idea, se empezó a trabajar con una muestra de tarjetas de PVC más grandes, para lograr una solución ecológica en el final de su vida útil.

El distribuidor había conservado aproximadamente un millón de tarjetas antiguas y obsoletas tras haber retirado las tarjetas de plástico de su tienda: 25 palés con tarjetas de PVC y PETG se separaron manualmente y se clasificaron por tipos y materiales.

Así, las tarjetas de PVC fueron reprocesadas para hacer tuberías de riego. Además de proporcionar empleo, este proceso demostró que las tarjetas de PVC de las tiendas se pueden reciclar con éxito. Al mismo tiempo, en este caso concreto, evitó que se tiraran toneladas de plástico al vertedero.

Habiendo demostrado la idea inicial, el siguiente paso es la inversión en infraestructura. Esto incluye un centro de recolección de tarjetas de PVC para que el material pueda transferirse en grandes cantidades, minimizando así los gastos de transporte. El modelo podría extrapolarse a otros tipos de tarjetas, como las de fidelización o tarjetas de llaves de hoteles.

Para Jane Gardner, consultora principal de Axion Consultin, “este es un excelente ejemplo de cómo un producto de PVC de vida corta, como una tarjeta de regalo, se puede reciclar para convertirlo en uno de vida larga, como las tuberías”. Y añade que ha quedado demostrado que las tarjetas de regalo se pueden reciclar con éxito y el objetivo es que más compañas se sumen al proyecto”.