26/09/2024
Un corazón de plástico para mejorar la calidad de vida de los enfermos cardiovasculares
Los avances de la ciencia han hecho posible el desarrollo de un corazón artificial fabricado con materiales plásticos que se puede implantar en pacientes mientras esperan un órgano compatible
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en todo el mundo y por eso se recomienda tanto la prevención. Llevar una vida saludable es lo mejor que podemos hacer para evitarlas, pero cuando se producen podemos confiar en todos los avances de la medicina para salvar y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, un llamamiento global sobre la importancia de cuidar la salud cardiovascular. Desde ANAIP queremos aprovechar esta fecha para hablar de una aplicación de los plásticos en medicina que quizá no sea muy conocida, pero que puede ser una solución para muchos pacientes mientras esperan un órgano humano compatible: el corazón artificial hecho de plásticos.
En España esta solución no se utiliza con mucha frecuencia gracias a que tenemos gran cantidad de donantes y un sistema que funciona muy bien liderado por la Organización Nacional de Transplantes. De hecho, en 2023 se hicieron 5 863 trasplantes, superando el récord histórico que se había alcanzado en 2019.
Una solución de transición
Es de sobre conocido que los plásticos se utilizan mucho en la medicina por sus características: son estériles, lo que favorece la prevención de infecciones; moldeables, pudiendo utilizarse para fabricar elementos pequeños y complejos; ligeros, aislantes y seguros. Se utilizan tanto en el material de uso cotidiano como jeringuillas y catéteres, como para elementos mucho más complejos como prótesis, dispositivos de administración de fármacos desechables, rodillas o caderas artificiales, etc.
En 2016 se produjo un gran hito para la medicina en España: el primer paciente de nuestro país que recibió un corazón artificial, hecho de plásticos, tras un año esperando un corazón compatible. Tuvo lugar en la Clínica Universidad de Navarra y el paciente era un exalbañil de 47 años con una cardiomiopatía dilatada que agrandaba progresivamente su corazón.
El equipo del hospital sustituyó su corazón por uno hecho a base de plástico que lleva una consola que programa las funciones y sirve de motor de bombeo. Se trataba de una solución temporal hasta que el paciente pudiera tolerar un trasplante de corazón humano.
Cuando se realizó este primer trasplante, el director de Cirugía Cardíaca de la Clínica Universidad de Navarra y responsable de la intervención, Gregorio Rábago, explicó que ya entonces se habían producido en el mundo cerca de 1 700 implantes con este dispositivo y que a España no había llegado todavía gracias a la existencia de un programa de trasplantes único a nivel mundial.
El doctor Rábago añadió también que el implante de corazón artificial no se planteaba como una solución final, sino como una terapia puente a un trasplante de corazón humano.
Desde esta primera intervención, se han realizado más trasplantes de corazón artificial en España. La siguiente fue en 2019 en el Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona); en 2022 se implantó un corazón artificial definitivo a un paciente con una cardiopatía de origen genético al que le habían hecho un seguimiento estrecho durante 12 años en el hospital Virgen de la Victoria de Málaga. Ese mismo año, en el madrileño hospital de La Paz, colocaron un corazón artificial a una niña gracias a que se logró reducir el peso de la consola que acompaña al órgano hasta los nueve kilos.
El desarrollo de la medicina moderna permite avances hasta hace poco impensables. Desde la industria de los plásticos estamos orgullosos de contribuir a estas mejoras con materiales seguros que se adaptan a las necesidades de este sector y que ayudan a muchos pacientes a superar enfermedades o a convivir con ellas mejorando sus expectativas y su calidad de vida.

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